A Kagney Linn Karter le gusta tanto su hijastro, Ricky Spanish. Le encanta ayudar a su madrastra en la casa. Hoy Ricky se ha ofrecido a ayudar a Kagney con la lavandería. Mientras se sientan en el plegable de la habitación de Kagney, Kagney le dice a Ricky lo feliz que es ser su nueva madrastra y que es tan dulce por ayudarla. Ella le dice a Ricky que tiene un regalo para él más tarde... Fiel a su palabra, Kagney espera que Ricky se quede en la cocina y luego se le acerca con un plato de galletas. Eso sería un buen regalo para Ricky, pero luego Kagney tira de la parte delantera de su vestido y le ofrece leche con esas galletas. Luego saca su coochie y le pregunta si le gustaría su galleta en su lugar. Por supuesto Ricky quiere leche y galletas de todo tipo. Se trasladan al dormitorio donde Ricky va a la cabeza y le da su merecido en la polla.