Era un día frío cuando Raúl Costa usó la aplicación para llamar a mi taxi. Se dirigía al centro, así que tuvimos que charlar. Raúl me dijo que tenía una cita y llegó tarde, así que me pidió que condujera más rápido. Iba por el límite de velocidad, pero pensé que le haría este favor, y presionado abajo en el pedal de gas. Esto era demasiado rápido para Raúl, que comenzó a rogarme que me desacelerarara...