Un tío salvó una inocente belleza de los bandidos, por lo que decidió darle las gracias y lo invitó a tomar una taza de té.. Pero de repente se hace evidente que ella no es la chica inofensiva, sino un sucubus cuya alma está llena de lujuria ardiente cuyo pasatiempo es atraer a los hombres a follarlos hasta agotarse. Esta criatura del diablo ha estado jugando traviesa con los pobres tíos polla, haciendo que la folle una y otra vez, apretando su precioso esperma